Una vez en otro mundo salía el sol al reves,
y las gentes que vivian no caminaban con los pies.
Ni cuando la luna salía se hacía la oscuridad,
ni con la luz del día se dejaba de soñar.
Cuando los gallos maullaban la gente se iba a acostar,
y los perros no ladraban, aprendieron a cantar.
Los árboles ni eran verdes, ni caducaban jamás,
cambiaban alegres sus tonos, desde el rojo hasta el del mar,
que tampoco era azul, ni marino, ni mojaba,
y los peces caminaban entre tomillo y albahaca.
Las cabrillas no saltaban, solo sabian volar,
y los pájaros nadaban en albercas de champan,
Las hierbas y los arbustos saludaban al pasar;
y cada flor emanaba un pequeño manantial.
Una vez en otro mundo de una forma natural,
aluciné tantas veces que casi pareció real.
Es pa los ninios....jajaja
